El poder de Las palabras

El poder de las palabras

Las palabras son algo tan maravilloso que nos permiten comunicarnos y expresar un determinado pensamiento o sentimiento, nos ayudan a conectar con las personas, a designar y a dar forma a lo que nos rodea. Aunque hablemos distintos idiomas la palabra escrita y hablada forman un pilar base en el desarrollo de civilizaciones y del ser humano, sin embargo, no podemos olvidar tampoco el papel que juega ese diálogo interno, y de la necesidad de cuidar esas palabras que nos decimos a nosotros mismos.

La importancia del diálogo positivo con uno mismo

Tal cual una persona se ve a sí misma, esa será la proyección que dará y así lo verán las demás personas, por eso la importancia de tener un buen dialogo interno y dedicarse buenas palabras. Las palabras definen la realidad y a su vez, dan forma a la acción y a todo lo que entendemos como humanidad. Al pasar del tiempo hemos aprendido a dedicarle palabras buenas a los demás, pero ¿qué pasa con nosotros? Parece que no sabemos darnos ese valor que merecemos, normalmente nos ponemos en un segundo lugar y esto provoca determinados problemas. Cada vez que decimos soy incapaz o no puedo, estas declaraciones se fijan en nuestra vida, haciendo eco constante en nuestro sub consiente llegando a convertirse en una realidad.

Modifica el vocabulario que utilizas

Lo más sano seria reeducar, restructurar y nutrir nuestro vocabulario de tal manera que nuestras afirmaciones y decretos tengan un impacto positivo en nuestro ser. A medida que el tiempo pasa vamos creciendo y madurando, vamos perdiendo nuestra inocencia, perdiendo esa curiosidad que caracteriza a un niño, esas ganas de descubrir y querer aprender, esto hace que nuestra capacidad para crecer como persona disminuya.

De esta manera empezamos a dudar de nosotros mismos, enfocándonos en ver lo malo, lo negativo y lo feo de cada situación, desconfiando antes de ver, saber o conocer, en vez de resaltar lo bueno, lo positivo y lo lindo que tenemos con nosotros.

En ocasiones expresiones tan comunes como: ¿No hay comida? O ¿No quieres acompañarme? a simple vista son preguntas o expresiones normales, pero siendo un poco más analíticos ya estamos condicionando a que NO HAY o que NO QUIERES; hacemos la pregunta, pero nosotros mismos nos damos la respuesta, y damos cabida a lo negativo y subconsciente mente empiezan a surgir pensamientos como: soy pobre, no tengo, soy incapaz, no sé, tal vez no resulte, no puedo, ni siquiera lo intentaré. En cambio, si la expresión fuera ¿Hay comida? o ¿Quieres acompañarme? el contexto cambia significativamente.

Las palabras son decretos que hacemos al universo

Si das una afirmación con la palabra, estas decretando algo, ósea que más vale decretar cosas positivas y buenas para nosotros que las negativas que nos perjudican sin darnos cuenta, es decir, si usamos la frase ¡NO PUEDO! Estaríamos en lo correcto, no podemos, ya que le decimos directamente a nuestro cerebro que no haga absolutamente nada, que se detenga y no piense en una determina solución, es como un estado de resignación… pero sí en cambio decimos ¡SI PUEDO!; ¡YO PUEDO! o nos preguntamos ¿COMO PUEDO HACERLO? Automáticamente el estado emocional y mental cambia, ya que nuestro cerebro se activa y empieza a buscar la manera de hacer eso posible, de solucionar una determinada situación, es un estado de abundancia, en ambos ejemplos tendremos la razón y estaremos en lo correcto, tanto como si decimos que PODEMOS o si decimos que NO PODEMOS.

Ahora sabiendo esto más vale elegir bien las palabras y afirmaciones que hacemos ya que estas jugaran un papel fundamental en los resultados que obtengamos. Eso que dicen por ahí de que las palabras se las lleva el viento es falso; al contrario, las palabras quedan enganchadas en nuestra mente y en nuestro corazón y así van dirigiendo nuestra vida por el camino que le vamos indicando. Las palabras construyen realidades externas e internas y eso, es algo que debemos tener muy presente.

Las palabras tienen el poder de crear y de destruir

De la misma manera en la que nos afectan a nosotros mismos con el tipo de dialogo interior que tengamos, así mismo afectan a otras personas con las que nos relacionamos, ya que si constante mente sometemos a un individuo a un determinado patrón de dialogo negativo, como decirle cosas que la hagan sentir mal, menos valiosa, humillada y sin propósito, la estaremos condicionando con nuestras palabras a tener sentimientos negativos, lo cual causara una represión de sentimientos y emociones de dicha persona incremento cualidades destructivas y poco productivas.

Sin embargo, en el caso contrario si la exaltamos y le damos motivación suficiente, le hacemos ver sus cualidades positivas y lo mucho que vale estaremos potenciando a esa persona haciéndola sacar lo mejor de ella en cada situación que se le presente. El mejor ejemplo de esto lo podemos apreciar en una amistad o una relación. Cualquier palabra fuera de lugar o que pueda generar algún tipo de malentendido, quizás provoque la ruptura de ese vínculo.

Ahora que sabes esto no pierdas el tiempo y empieza a darle un buen uso a las palabras y afirmaciones en tu vida declarando cosas buenas para ti y las personas que aprecias, desencadena esos sentimientos de paz, abundancia y prosperidad que tanto bien nos hacen a todos.

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